Desnuda…
Desnuda te veo, tumbada en la cama, de espaldas.
Tu piel…
Tu piel cálida me llama.
Tu pelo…
Tu pelo negro azabache, lacio y largo se desliza por tu espalda, acariciando tu hombro izquierdo…
Tu piel…
De nuevo tu piel, blanca y tenue a la luz del amanecer…veteada de pecas marrones que juegan a besarse, a perseguirse por tu mundo…
Tus párpados, dormidos…esconden soles, que alumbran pasiones, mi vida…
En el cristal, gotas de lluvia se deslizan creando crisoles de colores que el alba difumina.
Una hoja ocre, caída del roble que acuna tu ventana, acompasa su caída con cada latido de tu corazón.
Y yo…alargo mi mano mientras cierro los ojos, sueño con acariciar tu cuerpo, sedoso, de terciopelo…
Mis labios desean morir atrapados en tu miel, recorrer cada minúsculo pliege de tu esencia y besarte…
Mi corazón, late de urgencia, tu piel quema…y sin embargo…
El cristal que nos separa es demasiado frío, desde mi ventana, mi vaho te esconde…
No te hacen falta promesas de esas
Palabras sencillas que escuchas y vuelan
Y corres descalza sin rumbo ni mapa
Las calles bailando la gotas de lluvia
Más yo colgado de tu pelo te espero y sollozo
Escondido en el portal de tus ojos, de tus ojos…
Que miran sinceros, no mienten ni engañan
Pero queman la piel como ardiente brasa
No hay besos robados, no hay lunas ni soles
Que iluminen mi rincón que está hecho jirones
Escribo poemas con mi alma desnuda
Y rompo en pedazos mis sueños e ilusiones
Te veo bailando en el borde del abismo
Jugando con el Diablo, tu fiel compañero
No roza tu piel ningún pobre humano
Es secreto prohibido, fruta del árbol caído
Y corres descalza sin rumbo ni mapa
Las calles bailando la gotas de lluvia
Más yo colgado de tu pelo te espero y sollozo
Escondido en el portal de tus ojos, de tus ojos…
Podeis escucharla en la siguiente dirección:
http://cid-987cf9ad5c00a877.skydrive.live.com/self.aspx/CANCIONES/el%20portal%20de%20tus%20ojos.mp3
Mi memoria, no se muere ni entierra sus penas
Enlazadas, las lágrimas negras
Y no tengo, intención de callarme aunque no te gusten mis quejas
Hace demasiado tiempo que los huesos ya estan bajo tierra
El tiempo, no es más que fragmentos de la vida
Por eso, acurruco mi cabeza en su hombro
Mientras siento, que se curva su cabeza y el llanto empaña la pena amarga
Y la memoria que no muere ni olvida clama venganza!!!
La tierra que echaron sobre mi cabeza
sabe a pobreza, días cautivo a torturas y lamentos
Callaron mi voz, dejaron mis manos sin dedos
Y aún así mis palabras sobreviven, malditos seaisss!!!
No hay fusiles ni balas que borren las letras
Que se escribieron con la sangre que brotaba de corazones orgullosos
Que clama venganza el Dios que para ellos era justo
Y se otorge el beneficio del consuelo, se restituya la verdad….
Que se caigan los mausoleos, se derrumben los iconos de la opresión,
Ardan en el infierno las insignias que llevaran por bandera
Que el tiempo devuelva la paz y cure la herida
Que abierta sigue en la piel donde mis pies se apoyan…
© J Marzo
Cuando despierto, sé que no estoy solo, todavía queda a mi lado izquierdo el calor amortajado de tu presencia, las sábanas me devuelven la calidez de tu tibia piel como una recompensa.
Cuando despierto, todavía creo escuchar el gotear del grifo de la ducha, la rebelde gota de agua caliente resbalando por esa cañería que se empeña en volar libre, como tu perfume, que perdura día a día aprisionado entre las cuatro paredes de esta estancia que es nuestro mausoleo particular…
A veces, incluso, la tibia luz de la mañana al filtrarse a hurtadillas a través de las cortinas, arranca destellos a tu sonrisa dormida…
Otras sin embargo, vaga sin rumbo sobre las sábanas, buscándote sin encontrarte…esas ahora, son las más…
Y entonces, creo escucharte, el aroma de café se desliza desde la cocina para buscarme, yo obediente, alzo mis hombros, desperezo los sueños y encandilo ilusiones, pero al final, cuando te veo, mi mundo se desvanece, tu foto en la mesilla de noche, sonriéndome desde tu mundo, el colgante de garfield de plata, que tanto te gustaba colgado de un lado del marco, me recuerda tu ausencia, me golpea la realidad y me doy cuenta de que todo son recuerdos, y el silencio inunda un cuarto vacío, donde el calor de tu cuerpo ya no alimenta mi cama, sin embargo, en el armario tu ropa te espera, en el baño, tu neceser intacto suplicando tu piel…y yo, miro despacio al lado derecho, donde ella me espera para recordarme, que al menos yo respiro, aunque dependa mi vida de una carroza de acero para sobrevivir, ese es mi precio, a un semáforo en rojo.
© J Marzo
La he matado
Ella no lo vio venir, estaba sentada sobre las piedras del acantilado, mirando como rompía en las rocas el mar, .., la espuma formaba remolinos que ascendían y jugueteaban mientras en precario equilibrio una gaviota graznaba y saltaba entre las rocas.
El cielo, plomizo vestía mis pensamientos de grises y claroscuros dejando que las gotas de una incipiente tormenta resbalaran por el puente de mi nariz queriendo suicidarse en su corta existencia sobre el suelo donde la gravedad, inoportuna y perpetua las reclama para sí.
La he matado, y no me arrepiento…
Al menos, todavía no, tal vez llore por ella, tal vez, en mi desnuda habitación su presencia inexistente se me haga eterna y entonces…
Pero qué hacer entonces….cuando te ves acosado, acorralado, amortajado cada segundo de tal manera que no puedes respirar…
Era la única manera posible, empujarla al vacío, ver como caía por el acantilado de afiladas aristas de piedra y se estrellara entre sus rocas, mecida después por la marea que se la llevara lejos, aunque me quede el recuerdo de su mirada al caer, al darse la vuelta en el aire y por un instante cruzar su mirada con la mía…y preguntarme entonces por qué….
Por qué…
Debía hacerlo, lo sabes, en el fondo, no soportaba tu peso, no soportaba la incomprensión que desencadenaba tu compañía, no podía seguir viviendo entre tantas páginas en blanco esperando….y siempre, esperándote…Inspiración….
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