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November Rain

Prólogo: Este relato es la segunda parte del anterior "Still loving you". Pueden leerse por separado pero, tiene más sentido si lo hacen unidos.

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No te lo he dicho nunca, pero te odio.

Odio el día en que apareciste en mi vida.

Yo era un niño inocente, con mi vida, mis alegrías y mis penas. Tenía una chica increíble a mi lado, un trabajo y tú llegaste para derramar las mieles del deseo sobre mi boca, ignorando las consecuencias.

Hoy he ido abriendo cajas escondidas en el sótano y en una de ellas estabas tú, creía que te habría enterrado entre mis recuerdos para no reaparecer jamás pero no, aquí estás. Con tu larga cabellera castaña cayendo en cascadas sobre tus hombros, tus pequeños y preciosos ojos verdes y esos sensuales labios que me hicieron perder la razón.
Mis manos tiemblan mientras sostengo tu foto y mi corazón se encoge.

No tenías derecho... Y, sin embargo, morí por ti.

Fue a mediados de Marzo ¿lo recuerdas?, llegaba a casa de Esteban, se iba a dar una ducha y cambiarse para salir a cenar y me dijo:

- Venga, tío, conéctate un rato mientras yo me ducho.

Yo miré aquel cacharro, para mí era como una nave espacial de la NASA, tal era mi experiencia con ordenadores.

- ¿Y qué hago? – pregunté yo sentado delante del monitor y sin saber muy bien qué esperaba de mí.

- Pues te me metes en un chat por ejemplo y charlas un rato.

Viendo mi cara de ineptitud total, vino a socorrerme, se metió en un chat, puso un Nick, me dio una clase teórico-práctica acelerada y se fue a la ducha.

Ahí quedé yo, delante de una pantalla plana de color blanco donde deambulaban letras en loca carrera persiguiéndose unas a las otras y todas ellas, precedidas de un nombre raro y cortito de los cuales, más de uno me arrancó una sonrisa.

Yo intentaba seguir el hilo de las conversaciones, todas completamente intrandescentales, sin conseguir unir más de dos frases seguidas, aquello me estaba volviendo loco.

Vi por el rabillo del ojo que alguien hablaba de “privados” y aquello parecía sonar bien, así que ni corto ni perezoso solté mi bomba, la primera frase que escribía desde que me había sentado.

- ¿A alguien le gustaría perderse en una isla desierta?

Las palabras volaban, las frases se unían y se retorcían y, de repente, ante mis ojos saltó una pantalla pequeña.

- Hola, sí yo.
Sorprendido y nervioso, comenzamos a escribir palabras que iban saltando de tu mundo al mío, el corazón me latía a mil por hora, aquello era como un juego pero era divertido, aún recuerdo tu nombre de aquel día, Aracne, la hilandera.

Cuando mi amigo salió de la ducha yo estaba esperándolo con un pequeño papel de color blanco entre los dedos, apuntado en él un nombre y un número que sería mi perdición, mi locura, mi ruina y mi paso de la infancia mental a la dura realidad, pero ese día yo no lo sabía.

Recuerdo que una vez me plantearon una polémica bastante ardua, ¿se puede amar a dos personas a la vez?

En ese momento no supe dar una respuesta coherente, ahora sí podría contestarla.

Un SMS, otro…una llamada, risas, minutos y horas restados al sueño. Llamadas perdidas, locuras que dices y escribes, pero que no crees que vayas a realizar jamás.
Una vida paralela a la realidad, donde los días pasan dentro de un orden más o menos establecido.

Un día, se propone cumplir un deseo, un sueño.

Una cita a ciegas, una estación de autobús, una mentira absurda para ocultar la realidad a los ojos de quien comparte tu vida.

Los frenos del autobús chirrían y las puertas se abren con un último y convulso suspiro.

Ahí estas tú, pequeña y débil, sutil y bella, ansiosa, nerviosa y rebelde.

Me enseñaste Madrid a golpes de pestañas. Paseamos por sus calles: La puerta del Sol, donde se dan cita la mitad de los madrileños mientras la otra mitad aguarda impaciente; La Plaza Mayor con sus arcos y terrazas, artistas callejeros y músicos y
El Prado, con sus alamedas y rincones secretos y, mientras tanto, guardábamos las distancias, sin un beso, sin una caricia…

Las palabras se las había llevado el viento, tal vez por miedo y, sin embargo, la electricidad flotaba en el ambiente, mi piel se erizaba al estar a unos milímetros de ti y mi mano quería asir las tuyas. Como no, el momento llegó y tus labios fueron miel en los míos, nuestros labios se fundieron, no queriendo encontrar las manecillas del reloj que harían morir el tiempo que nos quedaba.

Entonces, ¿se puede amar a dos personas a la vez?

Pasaron los días, las semanas se hicieron eternas, cada segundo robado al tiempo a tu lado era una batalla ganada y perdida a mi razón.

Mi mundo se partía en dos, mi mente deambulaba cercana a la locura.

Y como ocurre en estos casos, la solución llegó sin buscarla.

Primero la perdí a ella, a mi razón de vivir, y con ella se perdió la ilusión de vivir para ti, para tu sonrisa, para tus labios.

Y un día, desapareciste.

Llovía, el aire traía racimos de tristeza.

Yo había cambiado, el niño feliz se había esfumado, perdió la inocencia y se convirtió en una marioneta que deambulaba con los hilos rotos.

Todavía te recuerdo, con tu falda de pana marrón y esa chaqueta entallada de piel beige.

El autobús se acababa de poner en marcha, subías despacio por la estrecha escalerilla, volviste un segundo la mirada, tus dedos deslizaron un mechón de tu pelo sobre tu oreja derecha y tus labios esbozaron una triste sonrisa mientras tus ojos lloraban sin lágrimas.

Llovía.

Y las gotas de lluvia jugaban a danzar a mi alrededor, creando poesías de abandono y tristeza.

Llovía, y el cristal empañado de tu ventana no me permitió volver a verte, ni un instante.

Tan sólo llovía y yo, impasible debajo de la lluvia de noviembre.


http://es.youtube.com/watch?v=F9sAo4Y0Rmg&feature=related


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Letra en castellano.


Cuando miro dentro de tus ojos
puedo ver un amor contenido
pero cariño cuando te tengo
no sabes que siento lo mismo

por que nada dura por siempre
y nosotros dos sabemos que el corazón puede cambiar
y es dificíl tener una vela
en esta fria lluvia de noviembre

Hemos estado a través de esto un largo, largo tiempo
simplemente tratando de matar el dolor

pero los amantes siempre vienen y los amantes siempre se van
y nadie está realmente seguro de a quién esta dejando ir hoy,
alejándose

si pudiéramos tomar el tiempo
para dejarlo en la línea
podría descansar mi cabeza
simplemente sabiendo que fuiste mia
toda mia
pues si quieres amarme
entonces cariño no contengas
o simplemente terminaré caminando
en la fría lluvia de noviembre

tu necesitas tiempo... en tí misma
tu necesitas tiempo... sola
todos necesitan algo de tiempo
para si mismos
no sabes que necesitas algo de tiempo... sola

Sé que es difícil tener un corazón abierto
cuando hasta los amigos parecen herirte
pero si pudieras curar un corazón roto
no habría tiempo fuera de encantarte

Aveces necesito tiempo... para mi sólo
aveces necesito tiempo... sólo
todos necesitan algo de tiempo
para sí mismos
no sabes que necesitas algo de tiempo... sola

y cuando temes hundirte
y las sombras aún permanescan
sé que puedes amarme
cuando no hay nadie a quien culpar
pues no importa la oscuridad
aún podemos encontrar un camino
por que nada dura por siempre
hasta la fría lluvia de noviembre

no pienses que necesitas a alguien
no pienses que necesitas a alguien
todos necesitan a alguien
tu no eres la única
tu no eres la única

3 Comments:

  1. Anónimo said...
    si , si se puede amar a dos mujeres a la vez..
    Dante said...
    Nostalgioso relato, hermano. Interesante y atrapante. Desde la sencillez de tu narración, conseguis atrapar al lector hasta el final. Muy bueno. Fue un gustazo leerlo.
    Anónimo said...
    NO SE SI SE PUEDE AMAR A DOS MUJERES A LA VEZ.
    SI SE, QUE ES IMPOSIBLE AMAR A DOS HOMBRES A LA VEZ.
    NO ES AMOR.

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